Los masajes postquirúrgicos

Toda persona que se realiza una cirugía estética de remodelación corporal debe realizarse después masajes post-operatorios o post-quirúrgicos, con el fin de asegurar la efectividad de la intervención realizada y de su correcta rehabilitación.

En Clínicas Lola Sopeña nos tomamos esta recomendación de nuestros cirujanos muy en serio, y por ello, todas nuestras intervenciones lo exigen posteriormente.

Nuestros expertos tienen en cuenta el estado físico y psíquico de la persona a la hora de llevarlos a cabo. No siempre serán realizados de la misma manera y de la misma duración.

Nuestros masajes postquirúrgicos varían dependiendo de la cirugía realizada: abdominoplastia, liposucción, aumento de pecho… Los que se realizan tras una liposucción o una abdominoplastia deben ser específicos para este tipo de intervenciones, ya que gracias a ellos, se estimula el sistema linfático con el fin de llevar a cabo un drenaje corporal manual. Así, se eliminarán toxinas y líquidos, activando a la vez el sistema inmunológico.

Son muchas sus ventajas:

  •          El tiempo de cicatrización es mucho menor.
  •          Los hematomas desaparecen en menos tiempo.
  •          El dolor se reduce.
  •          Mejora el sistema circulatorio.
  •          Aumenta la hidratación de la piel y los tejidos.
  •          Disminuye la inflamación.

Estos masajes hacen que nuestros pacientes recuperen más rápidamente la elasticidad y la sensibilidad de la zona que se ha intervenido, desaparezcan sus hematomas y se sienta más cómodo y a gusto con su nuevo cuerpo.

También se suelen recomendar en el aumento de pecho, con el fin de reducir de ayudar a que se desinflame la zona y la zona del pecho luzca natural.

Los resultados dependen de cada persona: algunas necesitarán más sesiones que otras.

Sea cual sea la intervención, el masaje es imprescindible para lograr los resultados deseados, así como para volver a llevar cuanto antes nuestro día a día habitual.

¿Quieres conseguirlo? ¡Te esperamos en Clínicas Lola Sopeña!